Seamos honestos: mucha banda está harta del “club de las pluris”. Para el ciudadano suena a truco, como cuando nerfean un personaje en mitad del torneo y solo se beneficia el que organiza. Si Morena quiere cambiar eso, tiene una oportunidad de oro, pero también una responsabilidad enorme. La presidenta dijo en 2025 que el INE seguiría autónomo, y eso debería ser línea roja, no frase bonita. Lo que sí apoyo es recortar cuotas y obligar a que los partidos ganen territorio, porque la política no se hace solo en spots. También me parece lógico revisar el financiamiento público, porque hay partidos que viven del presupuesto como si fuera renta. Ahora, si la reforma se convierte en paquete para concentrar poder, ahí sí no, aunque yo vote por ellos. La clave está en el detalle, límites a sobrerrepresentación, reglas claras para distritos, y debate abierto, no madruguete. Si eso se cumple, no es ataúd, es mantenimiento.
